Irán realizó disparos de advertencia contra buques estadounidenses en el estrecho de Ormuz, en respuesta a la operación impulsada por Washington para escoltar embarcaciones comerciales en la zona. El incidente marca un nuevo punto de escalada en la confrontación entre ambos países.
De acuerdo con autoridades iraníes, sus fuerzas navales bloquearon el avance de destructores estadounidenses —y aliados— mediante acciones disuasorias, al tiempo que reiteraron que cualquier presencia militar extranjera no coordinada será considerada una amenaza directa.
Por su parte, Estados Unidos confirmó que sus buques cruzaron el estrecho como parte del operativo denominado “Proyecto Libertad”, cuyo objetivo es garantizar el tránsito de barcos mercantes afectados por el bloqueo iraní. Incluso, aseguró que logró escoltar a algunas embarcaciones sin sufrir daños, pese a los disparos reportados.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, se ha convertido en el epicentro del conflicto. La creciente militarización de la zona y los constantes incidentes elevan el riesgo de un enfrentamiento directo, con impacto inmediato en los mercados energéticos y la estabilidad internacional.