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La Mariposa Monarca está a punto de emprender el viaje de retorno a Canadá y EE.UU

Senguio, Mich.- La fría sierra del oriente michoacano una vez más sirvió de refugio natural para la mariposa monarca, los lepidópteros se preparan para emprender su viaje de regreso al norte del continente americano, en tres semanas los santuarios de Michoacán dejarán de mostrar el espectáculo natural que ofrecen las mariposas durante su estadía.

De acuerdo con los responsables de los santuarios, este año el lepidóptero ocupó una extensión de 11 hectáreas, representa una reducción de casi el 50% comparado con los años de mayor esplendor, entre las décadas de los 80’s y 90’s, cuando se tenían registros de ocupación de hasta 27 hectáreas.

La reducción de su especie se debe principalmente a dos factores, la aplicación de insecticidas que terminan con las esclepias, plantas de las que se alimentan en su viaje, así como por las alteraciones climatológicas que afectan los santuarios, entre ellos la tala clandestina, plagas en los árboles, el crecimiento exponencial de tierras de cultivo o fenómenos naturales como las tormentas invernales derribar árboles o deslizamientos de terreno.

Aún así los trabajos de conservación cada día son más intensos, hay organización en los ejidos y muchas empresas han destinado fondos para la conservación de los santuarios y la preservación de las mariposas.

La mariposa monarca viaja más de 4 mil kilómetros, desde los bosques de oyameles de los estados de Michoacán y México, zona considerada como patrimonio natural de la humanidad, hasta Canadá y Estados Unidos de América.

Este insecto, además de su gran belleza, se caracteriza por su resistencia y longevidad, mientras otras especies de mariposas tienen un ciclo vital de 24 días, hay una generación especial de mariposa monarca que llega a vivir hasta nueve meses. A esta generación los científicos la denominan ‘Generación Matusalén’.

Las mariposas adultas reproductivas viven de cuatro a cinco semanas. Sin embargo, una de las maravillas de la mariposa Monarca es la “generación Matusalén”.

Cuando se acerca el otoño en Canadá y Estados Unidos nace una generación especial que no es igual a la de sus ancestros. A diferencia de sus padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, que tuvieron vidas efímeras de unas semanas o hasta un mes, las mariposas migratorias vivirán hasta siete u ocho meses. Esto significa que si nosotros viviéramos un promedio de 75 años, nuestros hijos vivirían 525 años.

En sus viajes de retorno invierten más de un mes de vida, y vuelan un promedio de 130 kilómetros cada día.

Aunque en Michoacán hay diversos lugares donde se refugian las mariposas, son tres sitios los más concurridos por los turistas, El Rosario, en el municipio de Ocampo; el Llano de las Papas, en lo alto de Angangueo, y el más grande, aunque menos frecuentado por los visitas debido a su agreste camino, es el santuario de Sierra Chincua, en el municipio de Senguio.

Otros Santuarios que comparten la región boscosa de oyamel y pino se encuentran en el estado de México, siendo un total de nueve santuarios los que son más concurridos.

En todos los santuarios se puede acampar o rentar cabañas a precios muy bajos, así como el traslado a caballo o en camionetas. En Sierra Chincua se tiene que viajar en vehículos dotados para el terreno, desde el poblado el trayecto dura una hora, pero el viaje vale la pena por su impresionante belleza y lo majestuoso de su enorme bosque, en los lugares más densos los oyameles miden hasta 50 metros de altura.

25 febrero, 2019
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