Redacción / @Michoacan3_0
“No disparen por favor, no disparen” gritó uno de los sobrevivientes de la balacera a manos de la Policía Federal, el pasado 6 de enero en Apatzingán, quien señala que su intención era ayudar a los 44 detenidos, “nosotros sólo queríamos que nos dieran a los detenidos, llegamos en la camioneta y nos comenzaron a disparar”, revela.
En entrevista con Al Instante Noticias, dos sobrevivientes y una testigo refutan la versión que Alfredo Castillo Cervantes, comisionado para la Seguridad y Desarrollo Integral en Michoacán ha dado en ruedas de prensa y en entrevista con algunos medios de comunicación, que la Policía Federal y el Ejército fueron atacados por un grupo de civiles armados.
“Los federales nos dijeron que nos iban a matar, pero la gente salió de sus casas y comenzaron a grabar, aunque les gritaban que se metieran no les hicieron caso y por eso no nos mataron”, relata uno de los sobrevivientes, que se trasladaba en la camioneta blanca, la que según Castillo fue la que emparejó al convoy de federales y los agredió.
“Queríamos alcanzar a los federales para que se pararan, no queríamos agredirlos, no llevábamos armas ni nada, queríamos platicar con ellos, que nos entregaran a los que se habían llevado, éramos pura gente civil”, dice.
Al lado, en otra cama del mismo hospital se encuentra otro sobreviviente, también desmiente a Castillo “Íbamos a dialogar con ellos para que nos dieran a los detenidos; llegamos en la camioneta y nos comenzaron a disparar (…) Lo que hicimos fue bajarnos y cubrirnos (…) traíamos sólo palos, pero ni un arma, nos metimos abajo de la camioneta: ‘no disparen por favor, no disparen’, les dijimos”.
Declara que su intención nunca fue atacar a los federales, nadie traía armas y nunca escuchó ni vio que nadie de sus compañeros disparara, iban niños y mujeres, aclara. “Pensamos que los federales se iban a ir y por eso le dimos más para adelante; queríamos que soltaran a los detenidos”, señaló.
Una testigo respalda sus declaraciones, señala que iban rápido atrás de los federales porque detuvieron a dos de sus familiares y tenían miedo que los fueran a desaparecer.
“Empezamos a reunirnos en las colonias después de lo que pasó en la madrugada, veníamos al palacio para hablar con los federales y cuando íbamos llegando aquí, ellos se iban (…) Queríamos que nos dieran información de los presos. Teníamos miedo de que estuviera pasando lo que en Guerrero”.
“Nadie los agredió a ellos (los federales), los agredidos somos el pueblo de Apatzingán; si el señor presidente (Enrique Peña Nieto) manda gobierno, que mande gobierno capacitado para protegernos, no para matarnos”, expresa.
Alfredo Castillo Cervantes dijo que un grupo de civiles atacó a los federales en Apatzingán, por lo que ellos sólo se defendieron, aunque en un inicio se hablaba de 9 muertos, ahora la cifra oficial es de ocho, de los cuales seis murieron en fuego cruzado, relató el día de ayer en rueda de prensa.