Ambiente


Renunciar a los combustibles fósiles es indispensable para controlar el cambio climático

VeoVerde / (cc) Richard Masoner / Flickr

Dejar de explotar las reservas de petróleo, gas y carbón será la clave si deseamos evitar que la temperatura de la Tierra suba menos de 2 grados para fin de siglo.

Frenar el cambio climático es un punto en la agenda de muchos países. La realidad es que, por la forma en la que se explotan las reservas de petróleo, gas y carbón, los efectos del cambio climático pueden ser devastadores a fin de siglo. Los investigadores Christophe McGlade y Paul Enkins explican por qué en la Revista Nature.

Mucho se teme que se agoten las reservas de combustibles fósiles, pero en vez de desarrollar energías alternativas, se continúan explorando nuevas formas de explotarlas. Para evitar que la temperatura media de la Tierra aumente 2 grados para fin de siglo, es necesario dejar de utilizar un tercio de las reservas de petróleo, 50% de las de gas y más del 80% de las de carbón durante 40 años.

Con estas medidas alcanzaríamos un 50% de probabilidad para controlar el cambio climático. Estos números se calcularon de acuerdo a la cantidad máxima de CO2 que admite la atmósfera terrestre sin sobrepasar los límites de peligro. También se tomaron en cuenta las reservas y recursos mundiales, su distribución y disponibilidad en el globo.

Existe una diferencia entre recursos y reservas que los investigadores exponen. Los recursos son la cantidad de petróleo, gas y carbón que somos capaces de obtener con la tecnología disponible ahora y en un futuro independientemente de la economía. Las reservas son los recursos recuperables con las técnicas y condiciones económicas presentes.

Según los cálculos de los investigadores, las reservas estimadas son de 1294 billones de barriles de petróleo, 192 billones de m3 de gas, 728 gigatoneladas de carbón y 276 gigatoneladas de lignito. Si quemáramos las reservas de combustibles fósiles se generarían aproximadamente 2.900 gigatoneladas de CO2 mientras que los recursos generarían 11.000 gigatoneladas.

La explotación de recursos al paso actual no previene en nada el calentamiento global. De ser coherentes con estas cifras, los esfuerzos de los gobiernos en cuanto a la exploración de combustibles fósiles deberían ser nulos. Cualquier descubrimiento de nuevos yacimientos conlleva la producción y en este sentido las acciones son incompatibles con los objetivos.

10 enero, 2015
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