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15 de octubre: Tres años de la represión normalista en Michoacán

Sarai Díaz / @Sarai3_0

Morelia, Michoacán.-La madrugada del 15 de octubre de 2012, alrededor de mil 500 elementos de la Policía Federal, Estatal y Municipal, irrumpieron a la fuerza en las escuelas normales de Arteaga, Tiripetío y Cherán, donde amenazaron, golpearon y detuvieron a 176 estudiantes.

Fausto Vallejo Figueroa cumplía ocho meses al frente del Gobierno de Michoacán y ya había ordenado el uso de la fuerza pública en al menos otras cuatro ocasiones en contra de los estudiantes; la primera en marzo en contra de los normalistas de Tiripetío, quienes se movilizaron en contra de la reducción de la matrícula.

La segunda en abril, cuando jóvenes de las casas del estudiante fueron desalojados por elementos federales y estatales; mientras que en mayo de 2012, también fueron reprimidos los alumnos de la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán (UIIM) quienes habían tomado las instalaciones de la universidad.

La cuarta fue en contra de los estudiantes del Movimiento de Aspirantes y Rechazados (MAR) quienes impedían ampliar la matrícula de nuevo ingreso 2012-2013.

La represión del 15 de octubre de 2012

La publicación de la reforma curricular a la educación normal, publicada en el Diario Oficial de la Federación el pasado 20 de agosto de 2012, provocó una serie de manifestaciones de estudiantes adheridos a la Organización de las Normales Oficiales al Estado de Michoacán (ONOEM).

Como parte de sus protestas, los estudiantes retuvieron diversos autobuses, unidades comerciales y de gobierno, las cuales fueron utilizadas en marchas y manifestaciones, así como medida de presión para fomentar el diálogo con las autoridades correspondientes.

Alrededor de las 4:00 de la madruga del 15 de octubre y bajo el argumento de recuperar los 96 camiones de transporte foráneo, policías federales y estatales ingresaron a la fuerza al Centro Regional de Educación Normal de Arteaga, la Escuela Normal Indígena de Michoacán, en Cherán, y la Escuela Normal Rural Vasco de Quiroga, de Tiripetío.

De acuerdo a las autoridades, los estudiantes quemaron 17 unidades de las 96 retenidas, sin embargo algunos testigos señalaron que las unidades fueron incendiadas por policías estatales y federales, y encontrar así una justificación para irrumpir a las normales y violentar a los estudiantes e indígenas que apoyaban el movimiento.

Ese día también fueron detenidos el ex líder de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), Jorge Cázares, y el recién nombrado, Juan José Ortega Madrigal, quienes más tarde fueron puestos en libertad. Por falta de pruebas y denuncias en su contra, los normalistas también fueron liberados.

La reforma curricular

En su momento las autoridades estatales y federales, así como diversos medios de comunicación señalaron que los jóvenes se quejaban por la implementación del idioma inglés y el uso de nuevas tecnologías al plan de estudios, la historia era otra, pues la reforma curricular se enfocaba a la desaparición de las normales del país.

De acuerdo a un reportaje publicado por Contralínea, Artemio Ortiz Hurtado, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional Democrático, corriente magisterial contraria al SNTE, la reforma curricular a la educación normal se engloba en un proyecto más amplio: el de la desaparición de las normales del país.

En esta etapa, la de reforma curricular, se busca desprofesionalizar la labor docente: despojar al profesor normalista de su perfil histórico como sujeto de transformación social para convertirlo en mero facilitador del proceso educativo.

La iniciativa era concretar los compromisos entre Elba Esther Gordillo y el entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa, los cuales habían sido adquiridos a través de la Alianza por la Calidad de la Educación.

Y es que, durante el marco del Tercer Encuentro Nacional de Padres de Familia y Maestros, en junio de 2011, Elba Esther Gordillo Morales, presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), se preguntó: “¿Qué haremos con tantas normales, ya no patitos, con tantos monstruos de normales?”.

Pronunciamiento que también fue respaldado por el empresario Claudio X González, quien se pronunció por el cierre de estas escuelas, al señalar que había muchas escuelas normales: “hay muchas mediocres y unas que son un hervidero de política y de grilla”.

Las normales desaparecen

Mientras en 2000 operaban 655 escuelas normales, para 2013 sólo sobreviven 465, lo que representa 29 por ciento menos. En este periodo la matrícula estudiantil también se vio afectada, al decrecer en 36 por ciento: eran 200 mil 900 alumnos y ahora se cuentan 128 mil 200. En tanto, el número de docentes cayó en 12 por ciento, al pasar de 17 mil 366 a 15 mil 364.

Co información de Contralínea.mx

15 octubre, 2015
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