Educación


La palabra era la mejor herramienta de lucha con la que contaba Salvador Allende

El discurso cobra esencia cuando la palabra describe el acontecer verdadero, la palabra y la realidad son uno mismo, esta relación la tenía presente Salvador Allende en su revolución, sus discursos presidenciales se distinguieron por usar la palabra para minimizar la oposición y para convencer al pueblo de Chile que la revolución debería ser pacífica.

Así lo expuso Yasna Roldán, académica de la Universidad Austral de Chile, al hacer una presentación de los discursos del más grande presidente de la República Chilena, que con su narrativa también escribía la historia; echando mano de los modos gramaticales pudo hacerse escuchar por grandes multitudes, porque se dirigía al pueblo con conjugaciones verbales que estaban ancladas en la realidad.

El lenguaje que utilizó en sus últimos 4 discursos describió el Chile de 1973, el último de ellos, antes de ser asesinado y aún siendo presidente, lo dirigió a los estudiantes y al pueblo, esa era una forma de integrar el lenguaje con la realidad, explicó la académica en la Facultad de Letras, de la Universidad Michoacana.

En la charla denominada “El discurso presidencial de Salvador Allende como narración histórica desde su gobierno, un análisis desde la lingüística sistémico funcional”, donde esclareció que los discursos se nutren del momento histórico en el que se producen, el lenguaje está relacionado con la realidad.

La propuesta se basa en tres discurso principales, el primero de ellos el 4 de septiembre de 1970 denominado El discurso de la victoria; un mensaje de celebración dirigido a estudiantes de la Universidad de Chile y pueblo en general, después de contender por cuarta ocasión por la presidencia y ganarla con una mayoría relativa, en el cual destacaba que la revolución no implica vulnerar los derechos humanos.

El segundo discurso ofrecido ante la Organización de las Naciones Unidas el 4 de diciembre de 1972, con la intención de denunciar la intervención de empresas extranjeras en el país, así como un último mensaje el 11 de septiembre de 1973 a las 9:10 de la mañana, cuando se dirigió al pueblo chileno minutos antes de fallecer, mensaje que quedó marcado en la historia del país y donde decía “yo no voy a renunciar, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo”.

Los discursos de Allende en particular los que comprenden el periodo entre septiembre de 1970 y septiembre de 1973, construyen e interpretan el contexto social y cultural del Chile de principios de los años 70 y en la actualidad, son citados para presentar alternativas de cambios profundos en las democracias restringidas y con alta desigualdad.

Salvador Allende, elevó la cantidad de tierras expropiadas e inició la socialización de importantes empresas que estaban en manos privadas, mismas que pasaron a ser dirigidas por cooperativas de trabajadores con la asesoría de funcionarios del gobierno.

Concretó además la nacionalización del cobre sin un pago de indemnizaciones a empresas norteamericanas, lo que le ocasionó un enfrentamiento con los Estados Unidos, quienes dieron su apoyo a los grupos opositores del gobierno socialista a partir de ese momento.

Muere el 11 de septiembre de 1973 después de dirigir un último mensaje de radio al pueblo chileno, durante un golpe militar encabezado por el general Augusto Pinochet, en el cual bombardeó el palacio de La Moneda, sede del gobierno.

7 mayo, 2018
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