Derechos Humanos


Patrulla Fronteriza de EU mata impunemente a mexicanos; sobrevivimos entre dos gobiernos asesinos: testigo

  / Revolución TresPuntoCero

“Somos los muertos y olvidados en una tierra sin ley, ni justicia. Sobrevivimos entre dos gobiernos asesinos, uno por ejecutor y otro por omiso, el nuestro es el segundo y ese es el peor, porque somos su pueblo, somos su gente, para quien trabaja y quienes les pagamos para que nos proteja, este en cambio le deja la libertad absoluta para que en nuestro propio territorio nos maten, hasta pareciera que está contento y le hace un favor al exterminarnos”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO, un testigo que prefiere omitir su nombre y presenció el asesinato de José Antonio Elena Rodríguez, a quien un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos disparó.

Francisco Javier Domínguez Rivera intentó ingresar sin documentos a Estados Unidos, al percatarse de ello, la Patrulla Fronteriza le disparó abiertamente en su paso por Cochise, Arizona.

“Es correcto que en el país se denuncien los estragos que han provocado las Fuerzas Armadas y la protección que les ha brindado el gobierno, pero se han olvidado de nosotros, a quienes nos matan policías nacionales y extranjeros abiertamente y sin temor alguno de ser castigados, a ese grado ha llegado este gobierno y su sumisión y desinterés.

Dentro de Estados Unidos constantemente la Patrulla Fronteriza asesina a personas extranjeras, principalmente a latinos y negros que somos los más odiados y padecemos su racismo extremo, pero aquí en México existe la “franja de la muerte”, (los nuevos campos nazis) donde hay matanzas a lo largo de toda la frontera todos los días, ahí están exterminando a mexicanos y a migrantes, nadie dice nada, porque fingen no darse cuenta”, asegura el testigo.

Jorge Alfredo Solís Palma, migrante indocumentado de 28 años de edad, fue asesinado por elementos de la Patrulla Fronteriza. Argumentaron que el joven les lanzaba piedras a ellos y a los perros que los acompañaban, por ello tuvieron que abrir fueron ante dicho “ataque”.

El periodista y activista de perteneciente a la Border Patrol Victims Network, Richard Boren afirma en entrevista para Revolución TRESPUNTOCERO que desde 2005 han habido constantes asesinatos perpetrados por la Patrulla Fronteriza, los cuales, con el paso del tiempo se han ido incrementando, promovido en gran parte por la constante impunidad de la que gozan los agentes, quienes cometen asesinatos a sangre fría, “no mentimos, existen muchos videos en la red donde se puede observar claramente cómo ejercer violencia extrema letal”.

Boren cita el caso de Anastasio Hernández, quien en mayo de 2010, agentes de la Patrulla Fronteriza asignados a San Diego, detuvieron, esposaron, tiraron al suelo, lo golpearon incansablemente, mientras el gritaba ‘¡Ayuda!’, le aplicaron varias cargas eléctricas y después murió. El caso quedó sin justicia.

“Estos asesinatos son claramente expuestos y sin embargo la justicia jamás llega, ni por parte de la Patrulla Fronteriza y tampoco del Departamento de Justicia de Estados Unidos, quienes nunca han hecho algo por el resarcimiento de los daños en este tipo de tragedias”, agrega Boren.

José Antonio Elena Rodríguez vivía en Nogales, Sonora, era un chico de 16 años que caminaba de regreso a casa después de jugar baloncesto, cuando el agente de la Patrulla Fronteriza Swartz estando en el lado americano, disparó con su arma en varias ocasiones hacia territorio mexicano, varias de sus balas atravesaron el cuerpo del adolescente.

De acuerdo a la autopsia, el menor recibió 10 impactos de bala, la mayoría en la espalda y uno en la cabeza, fue este el que le provocó la muerte; el agente declaró que se defendía de las piedras que le estaban arrojando, ya que su vida peligraba.

Este caso ha tomado relevancia al ser el primero donde la familia levanta cargos por homicidio en contra de un agente de la Patrulla Fronteriza. A tres años de la muerte del menor de edad y distintos obstáculos, se ha demostrado que el chico ni siquiera arrojaba las piedras. Es así como la semana pasada durante el juicio un jurado de instrucción acusó al agente Lonnie Swartz de un delito de asesinato en segundo grado.

Aunque de ser encontrado culpable, solamente pasaría cinco años en prisión. “Yo estuve presente en el juicio, en donde el acusado se declaró inocente, aunque alrededor de este hecho ha existido un movimiento muy fuerte de lucha para encontrar justicia. La semana pasada fue la primera vez que la familia de José Antonio pudo tener frente a frente al elemento de la Patrulla Fronteriza que lo asesinó, lo cual fue muy traumático principalmente para la abuela del chico, quien quedó muy afectada al ver la complexión física del agente (el cual era un hombre muy alto y con una presencia imponente), ella lloró muchísimo porque imaginaba como alguien de esas características había disparado encontrar de un adolescente, con características físicas totalmente contrarias a las de él”, explica Boren.

El periodista explica que lo más relevante fue que pese a que se imputaron cargos de homicidio, el agente no fue y nunca ha sido, arrestado, ni encarcelado, contrario a esto, se encuentra en libertad y solamente entregó su arma, tampoco ha sido despedido de la Patrulla Fronteriza, aunque no trabaja ahí sigue perteneciendo a esa dependencia.

“Este caso puede demorar mucho tiempo antes que se pueda lograr una sentencia y recibir un castigo, el cual posiblemente sea menor, o tal vez lo deje inhabilitado. Por ahora lo único que permanece es la esperanza que este hecho avance y se obtenga justicia, para después luchar por todos los demás casos que se han olvidado”, afirma Boren.

Desde 2005 a la fecha se han contabilizado poco más de 50 homicidios perpetrados por los agentes de la Patrulla Fronteriza, ninguno de éstos ha obtenido justicia. Quienes han intentado obtenerla han tomado la única opción, denunciar a través de demandas civiles, en donde se lleva acabo un juicio civil pero que no se imputa cargos criminales y solamente pueden obtener una mínima indemnización económica.

El único caso que se ha ganado fue el de una víctima quien se encuentra en silla de ruedas, debido a la invalidez que le provocaron los disparos recibidos por parte de la Patrulla Fronteriza, estando en Nogales, Sonora, sin embargo la cantidad que se le fue entregada fue tan poco dinero, que ni siquiera cubrió los gastos de los abogados que se contrataron para la defensa, la víctima padece también otras consecuencias físicas y psicológicas de aquella situación.

“A los elementos de la Patrulla Fronteriza se les caracteriza por el uso excesivo de la fuerza letal, existen todos los elementos para que el Departamento de Justicia de Estados Unidos actúe en los casos y mínimamente otorgue una indemnización a los familiares de las víctimas, que realmente sea digna.

Todos los homicidios son trágicos y graves, pero existen situaciones alarmantes como la de seis mexicanos que fueron asesinados por la Patrulla Fronteriza, estando en territorio mexicano, los agentes han disparado a través del muro y los han matado abiertamente como, el caso de Guillermo Arévalo Pedroza, quien fue asesinado en una playa mientras celebraba el cumpleaños de su hija en Nuevo Laredo en 2012.

La Corte Suprema de Estados Unidos debe tener en cuenta el debate sobre esos casos, ya que en la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito en Texas, ha dicho que los familiares de las víctimas no tienen derechos constitucionales en Estados Unidos, para demandar a los agentes, por lo tanto ellos tienen inmunidad y no pueden ser castigados”, explica Boren.

José Alfredo Yáñez Reyes fue asesinado por la Patrulla Fronteriza dentro de territorio mexicano, los policías seguían a tres hombres quienes se arrastraban a través de las alcantarillas y uno de ellos abrió fuego contra los agentes, quienes respondieron asesinando ‘por accidente’ a la víctima.

El periodista denuncia lo grave que son esas afirmaciones, ya que significa que las víctimas se convierte en homicidios ‘invisibles’, que nos pasaron, “o lo que es lo mismo cualquier agente puede matar a un mexicano en su territorio y no le va pasar nada. Hoy solamente dos casos han llegado a la Corte Suprema de Estados Unidos, el de José Antonio y el de Sergio Adrián Hernández Huereca, de 14 años, quien fue asesinado por agentes de la Patrulla Fronteriza, en Ciudad Juárez, en Chihuahua, su cuerpo fue encontrado a cinco metros del río del lado mexicano con un balazo en el ojo izquierdo.

Por todo esto el gobierno mexicano ya debió de haber tomado medidas severas para garantizar la soberanía de todo el pueblo, porque su omisión también puede estar colaborando para que cualquiera pueda ser baleado en el momento que guste como guste en territorio mexicano.

Hecho que jamás podría ser permitido si los papeles se invirtieran, en caso que un policía mexicano disparara encontrar de un ciudadano estadounidense, esto acarrearía consecuencias gravísimas en contra de todo el país entero. Uno de los testigos de un caso de homicidio por parte de la patrulla comentó que ‘podrían venir directamente a México invadirlo y asesinar abiertamente sin que nadie les diga nada’”.

El también activista comenta que desde hace ya muchos años el Congreso mexicano debió tomar medidas y acciones legislativas que se reflejen en el apoyo de las demandas que han interpuesto las familias mexicanas, quienes han estado luchando solas. A su vez asegura que la Patrulla Fronteriza tiene ya un récord de miles y miles de abusos documentados, los cuales han sido contra los inmigrantes, pero en estos momentos los más graves son los de asesinatos el territorio mexicano.

“Este tipo de actos ya debieron de haber tenido consecuencias y generar una controversia internacional, pero siguen sucediendo porque no existe apoyo gubernamental para esta causa, nosotros como la Border Patrol Victims Network estamos buscando llevar estos hechos a instancias internacionales, ya sea a la ONU o a la CIDH para que se ponga atención, ya que hemos comprobado lo difícil que es dentro de Estados Unidos recibir justicia”, sentencia Boren.

Quien puntualiza que lo más importante es que la sociedad civil que vive en la frontera mexicana y las autoridades de México se integren a la lucha de todas las personas que han sido afectadas y que pueden seguir siendo afectadas de manera mortal por la Patrulla Fronteriza. Porque ya se vive un Estado policiaco donde cualquier persona que se encuentre en esa zona padece la ley de la patrulla fronteriza, pues los elementos son quienes deciden, quien vive y quien muere, lo cual, denuncia, no debería de ser permitido por el gobierno mexicano.

“Todos deberían gozar de una ley internacional y nacional de protección a sus derechos humanos urge que se apliquen los castigos hacia los abusadores, actualmente esto no está sucediendo, por el contrario, al mexicano cualquier agente estadounidense lo puede asesinar y nadie, ni siquiera el gobierno hará algo, los agentes seguirán trabajando. Urge la solidaridad de las autoridades mexicanas para frenar estos abusos”, finaliza Boren.

15 octubre, 2015
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