Derechos Humanos


Programa Frontera Sur desvía migrantes a Michoacán


Rodrigo Caballero/ @RodCaballero

Morelia, Michoacán. La implementación del Programa Frontera Sur en estados cercanos a Honduras y Belice –además de no detener el flujo migratorio- podría tener efectos colaterales como la creación de nuevas rutas en entidades como Michoacán.

Como confirman autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM), el Estado de Michoacán no es una entidad típica de flujo migratorio hacia los Estados Unidos como sí lo son Querétaro, San Luis Potosí y el Estado de México.

Sin embargo, después de la presentación del programa federal en julio de 2014, el programa podría generar que Michoacán sea una nueva vía de acceso al “sueño americano”.

Rutas inhumanas

La coordinadora del Observatorio de Legislación y Política Migratoria del Colegio de la Frontera Norte, Alejandra Castañeda, reveló a El Economista, que los migrantes ya no toman el tren de carga -conocido como ‘La Bestia’- debido a la intensificación de los operativos de autoridades mexicanas.

Ahora buscan caminos de “extravío” y se arriesgan por rutas desconocidas tanto por ellos mismos como por las propias autoridades o, incluso, retoman rutas que se utilizaron mucho tiempo atrás.

Supuestamente creado para regular el flujo migratorio de centroamericanos y promover una cultura de los Derechos Humanos, el programa federal fue signado el año pasado entre el presidente mexicano Enrique Peña Nieto y el –recién revocado- presidente guatemalteco, Otto Pérez Molina.

Según cifras del instituto de migración, el número de migrantes repatriados entre enero y mayo de 2015 fue de casi 68 mil migrantes en comparación a los 39 mil deportados en el mismo periodo pero de 2014; es decir, las deportaciones casi se duplicaron.

Esta situación fue calificada como “caza de migrantes” por el padre Alejandro Solalinde puesto que aseguró que los migrantes –además de cuidarse de maras, zetas y otras bandas del crimen organizado- ahora también se preocupan de autoridades migratorias y policías federales, estatales y municipales.

Por esa razón, Alejandra Castañeda aseguró -en entrevista con el periodista Leopoldo Hernández- que los migrantes ya no se arriesgan a caer en manos de autoridades mexicanas y ahora toman rutas desconocidas que, por lo general, los exponen a asaltos, violencia, extorsión y persecución de las propias autoridades que habían prometido ayudarlos.

Los guatemaltecos de Zitácuaro

A fin de llegar a los Estados Unidos miles de migrantes ahora buscan nuevas vías, el Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM) detectó cuatro nuevos accesos de los cuales uno desemboca en Veracruz otro en Puebla y dos más en Morelos.

Las rutas de la Sierra Norte y la Zona Costera de Oaxaca entran por la puerta sur del Estado de México y llegan directamente a Michoacán a través del municipio de Zitácuaro; tan sólo entre julio y octubre de 2015 unos 56 migrantes fueron atrapados en el Estado por parte de autoridades mexicanas.

El 18 de julio de 2015 un grupo de centroamericanos -16 salvadoreños y 5 guatemaltecos- fueron detenidos en la Central de Autobuses de Zitácuaro. El INM manejó el caso como un “rescate” de varios hombres, mujeres y niños, y reportó que cuatro de éstos últimos viajaban solos.

Tres días después todos fueron trasladados a la Estación Migratoria del Distrito Federal para después ser deportados a sus países de origen. Un funcionario del instituto de migración aseguró a Michoacán TresPuntoCero que en un máximo de 8 días los migrantes ya regresaron a sus naciones.

No pasarían ni quince días cuando una segunda oleada de 20 migrantes guatemaltecos fue localizada a bordo de un autobús que salía del mismo municipio. Con ellos iban otros cuatro niños sin adultos acompañándolos.

Los niños clasificados como NO ACOMPAÑADOS, pasan directamente a la custodia del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y pasan más tiempo en Michoacán hasta que sus familiares son localizados en sus países de origen.

El siguiente “rescate” se dio este jueves 8 de octubre pero ahora en Morelia, luego de que los migrantes salieran en autobús de la central de Zitácuaro y fueran interceptados por elementos de la Policía Federal.

Los migrantes aseguraron que los policías les pidieron todo el dinero que traían para dejarlos seguir con su viaje y, a pesar que lo hicieron, fueron delatados por el chofer del autobús quien los entregó a agentes de migración michoacanos.

Estos migrantes de origen guatemalteco y ecuatoriano incluso presentaron una denuncia ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos por extorsión de los elementos federales y ésta fue enviada a la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

La delegación del Instituto Nacional de Migración reportó en 2014 que 144 migrantes fueron interceptados en Michoacán y un aumento de 41 detenciones hasta el 8 de octubre de 2015. Todas ellas producto de “denuncias anónimas”.

Según funcionarios del INM los migrantes que más llegan a Michoacán provienen en primer lugar de Guatemala, en segundo de Honduras y en tercero de Ecuador; esto aunque la entidad continúa sin ser de los primeros lugares en flujo migratorio del país.

Sin embargo, según sus propias cifras, el número de migrantes interceptados va en aumento y no tienen claro a qué se debe; a pesar de la conexión entre los operativos de del Programa Frontera Sur y el aumento de detenciones en territorio michoacano.

Al respecto, Michoacán TresPuntoCero solicitó una entrevista con la delegada del INM en Michoacán, Elsa Eliuth Gurrola Ibarrola –hija del Coordinador General de Fuerzas Federales en Michoacán, el general Felipe Gurrola Martínez- pero le fue negada debido a que la Secretaría de Gobernación tiene restringidas las declaraciones de sus funcionarios.

Así pues, a pesar de que las rutas de migrantes se diversifican en todo el país tras los operativos ‘caza migrantes’ en la Frontera Sur, no hay declaraciones oficiales que confirmen que ésta es la causa de que Michoacán tenga un aumento –aunque ligero- en su flujo migratorio.

10 octubre, 2015
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